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Algo más sobre Etología
Etólogos Objetivistas y El desarrollo de la conducta
Debemos destacar, que dentro de la Etología tuvieron una gran importancia los “etólogos objetivistas”.
Esta se trata de una escuela esencialmente europea, cuyo representante más cualificado es indiscutiblemente el zoólogo austríaco Korand Lorenz.
Él es quien ha conferido a esta escuela sus títulos de nobleza científicos.
Su personalidad está fuerte, su producción tan fecunda, su obra de síntesis y de teórica o del comportamiento posee un grado tal de irradiación, que reúne a un tiempo bajo su nombre a sus predecesores y a sus sucesores, y se habla con naturalidad de etología lorenziana o análisis lorenziano del comportamiento.
La época más ilustre de dicha escuela discurre entre los años 1935 y 1950.
Pero todos los grandes descubrimientos realizados entonces estaban ya contenidos en germen, y a veces explicitados, en la obra de tres pioneros: de un lado, Julián Huxley auténtico representante de la aristocracia zoológica de la Royal Society, que se consagra.
Entre 1910y 1925, al estudio de cotejos nupciales, en los colimbos y las garzas; del otro lado el norteamericano Charles Withman, y el alemán Oskar Heinroth quienes se consagran al estudio el primero de las palomas en 1919 y el segundo de los gansos y de los patos en ¡911 al 14.
Al principio los naturalistas o etólogos, equipados con unos simples gemelos, en ocasiones con una cámara fotográfica no eran considerados demasiado en serio por los académicos donde practicaba de buen grado el culto a los aparatos sofisticados y costosos.
Pero muy pronto ganaron un lugar envidiable en el plano teórico, ya que a ellos se debe la mayoría de los conceptos de la etología y de la psicología animal moderna.
Ya nadie puede discutir el importante aporte que dieron a la sicología animal devolviéndole su recto sentido.
Con su demostración de la complementariedad entre, instintos, taxias y aprendizajes, han puesto de manifiesto la vanidad de las querellas en que se perdían las demás escuelas.
Al echar unos puentes, al extender sus ramificaciones hacia las otras Ciencias, biología y psicología- han logrado, que la etología desborde su inicial marco.
EL DESARROLLO DE LA CONDUCTA
Prácticamente toda la conducta que observamos en los animales es adaptativa.
Estos responden a estímulos adecuados de una manera efectiva, y por efecto de lo dicho anteriormente consigue alimentarse, encontrar lugar para vivir, copular y crear una familia.
Por supuesto los animales no son infalibles pero cuando cometen errores, es en muchas ocasiones por haber sido transportados a un medio que no les resulta natural.
No nos sorprende entonces, que los pájaros realicen inútiles intentos de escaparse cuando lo colocamos en el interior de una jaula.
Nos hacemos una pregunta, ¡ cómo llega la conducta de un animal a ajustarse tan adecuadamente a su medio normal!
Esto puede ocurrir por haber nacido con las respuestas correctas, alojadas en su sistema nervioso como parte de su estructura heredada.
La conducta instintiva evoluciona de modo gradual, igual que las características estructurales, y la selección natural la va modificando, de modo que se ajuste al medio lo mejor posible.
Constituye una especie de “memoria de la especie “, que se transmite de generación en generación.
Puede ocurrir que el animal nazca con unas cuantas respuestas heredadas, pero también puede ocurrir que, en lugar de eso, nazca con capacidad para modificar su conducta a la luz de sus experiencias a medida que va creciendo.
Aprende cuales son las respuestas que proporcionan los mejores resultados y varía su conducta de acuerdo con eso.
Tanto el instinto como el aprendizaje aseguran la conducta adaptativa, el primero a través de la selección que opera a lo largo de la historia de una especie; y el segundo a lo largo de la historia individual.
El instinto puede adoptar al animal de una serie de respuestas adaptativas, que parecen prefabricadas la primera vez que la utiliza.
Esto supone una clara ventaja para los animales que disponen de una vida corta y de poca o ninguna atención parental.
Los artrópodos (animales invertebrados que presentan el cuerpo y los apéndices articulados y revestidos de quinina, que constituyen un exoesqueleto), muestran un considerable desarrollo m del instinto porque no disponen de ningún otro camino.
La avispa cavadora hembra, sale de su crisálida subterránea en primavera.
Sus padres han muerto el verano anterior.
Tiene que aparearse con una avispa macho y llevar a cabo una serie de patrones complejos relativos al cavado de un agujero para el nido, la construcción de celdillas en el interior, la caza y muerte de presas tales como orugas, el aprovisionamiento de las celdillas a bases de dichas presas, la puesta de los huevos, y finalmente el precintado de las celdillas.
Todo esto tiene que llevarlo a cabo en el plazo de pocas semanas, pasada las cuales las avispas mueren.
Resultaría bastante inconcebible que pudiera realizar este apretado programa si tuviera que aprenderlo desde el principio y por tanteos.
Compararemos el caso de la avispa cavadora con un cachorro de león.
Nace bastante indefenso, y es protegido y alimentado por su madre hasta que pueda desenvolverse solo.
Se le va introduciendo gradualmente los alimentos sólidos y adquiere agilidad jugando con sus hermanos.
Posee oportunidad de aprender copiando a aprendiendo lo que hacen sus padres y otros miembros del grupo en el acecho y captura de sus presas.
Puede capturar su primera presa viva a los seis meses de edad. Pero hasta los dos años, no se encuentra desarrollado por completo.
Su conducta y especialmente los métodos y estratagemas que utiliza para cazar, pueden variar de acuerdo con las circunstancias a lo largo de su vida.
La avispa cavadora, que debe fiarse de su conducta instintiva pre-establecida, y el león que puede aprender con relativa calma representan dos extremos de la escala conductual.
Una ventaja del aprendizaje sobre el instinto es su mayor potencial para variar la conducta de acuerdo con la variación de las circunstancias.
Tal consideración obviamente cobra mayor importancia en un animal de larga vida que un insecto que solo vive unas semanas.
Otro factor relevante puede ser el tamaño del cuerpo, ya que una capacidad de aprendizaje altamente desarrollada requiere una capacidad de tejido cerebral altamente grande, esto es imposible encontrar en un animal de tamaño muy pequeño.
Dejando a un lado estas consideraciones físicas, está claro que la selección natural puede producir distintos grados de capacidad de aprendizaje de acuerdo con la historia de la vida de cada especie.
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